Ingredientes:
12 alcauciles tiernos 2 tallos tiernos de apio
3 limones; jugo 4 hojas de laurel
1 cebolla grande 1/2 taza de vinagre de vino
2 zanahorias grandes pero tiernas blanco o de manzana
4 dientes de ajo 1 taza de aceite
sal y orégano; a gusto 1 taza de caldo de verduras
pimienta a grano; a gusto
Preparación:
- Retirar las hojas duras externas de los alcauciles y cortar la parte dura de los extremos de las siguientes. (hacer un corte sacando la punta del alcaucil), dejando solamente lo comestible.
- Cortar los alcauciles por la mitad y retirarles la pelusilla del centro, si la tuvieran. (Utilizar siempre cuchillo de acero inoxidable).
- Frotarlos enseguida con medio limón e ir colocándolos en agua con jugo de limón para evitar que se ennegrezcan.
- Lavar y limpiar la cebolla, las zanahorias y los tallos de apio y cortarlos en fina juliana.
- Colocar todas la verduras mezcladas en una cacerola, formando un colchón, junto con los dientes de ajo enteros, pero aplastados.
- Encima del colchón de verduras poner los alcauciles escurridos.
- Sazonar con sal y pimienta en grano, añadir el laurel y orégano y por último el vinagre, el aceite y el caldo.
- Tapar la cacerola y cocinar todo a fuego moderado hasta que los alcauciles estén apenas tiernos.
- Dejar enfriar con la olla destapada y pasar a un recipiente de acero inoxidable, de vidrio, enlozado o de cerámica; que pueda ir a la mesa y preferentemente con tapa.
- Servirlos después de algunas horas de reposo.
- Para conservarlos, guardar el recipiente en la heladera, pero servirlos siempre a temperatura ambiente.
- Si se desea conservarlos durante más tiempo, poner la preparación caliente en frascos bien lavados, secos y tibios. Una vez fría la preparación, cerrar los frascos herméticamente y esterilizarlos por 1/2 hora. Guardarlos en lugar seco y oscuro hasta el momento de servir.